| MALARGUE (Del 3 al 6 de Octubre de 2003)
FOTOS
Mendoza
merecía una segunda visita, por eso el 3 de Octubre partimos rumbo a General
Alvear donde nos esperaba Paco Pardo, titular de Ruca Ski, para
guiarnos durante toda nuestra visita al partido de Malargüe.
El grupo estaba formado por Ana, Anahí,
Darío, Fernando, Franco, Guillermo, Jorge, Leonel, Luca, Mari, Osvaldo y
Paquita.
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El primer inconveniente lo tuvimos al
cruzar La Pampa, la temperatura en ese desierto reseco por la falta de lluvias
era tan alta que los motores empezaron a acusar algunas consecuencias y a tan
solo 20 Km de Santa Isabel, la Discovery de Darío sufre el desprendimiento de
un tapón y el aceite se fugó del cárter.
Por suerte venía atento, detectó la
falla y a remolque de Jorge llegó a Santa Isabel (donde no hay nada), con mucha
maña, recolectando elementos de todas las cajas de herramientas y hasta con las
opiniones de las chicas, el pequeño desperfecto fue superado satisfactoriamente
y con dos horas de retraso reanudamos la marcha a Gral. Alvear donde nos
esperaban Leonel y Anahí que venían de Capital Federal.
Ya todos juntos seguimos a Malargüe para
cenar y descansar.
El sábado agradecí personalmente a Graciela
y Christian, de la Secretaría de Turismo y la Dirección
de Recursos Naturales respectivamente, toda la colaboración brindada
durante nuestra estadía y partimos
hacia La Caverna de las Brujas, donde nos esperaba un guía especializado
para acompañarnos a una expedición de 2,30 hs. por su interior.
Nos dieron cascos con linternas, en la
primer “sala” acostumbramos la vista en la oscuridad total y vivimos una
experiencia única en las profundidades de la tierra, pasando por túneles tan
pequeños que teníamos que avanzar en “cuatro patas” para desembocar en
espacios más grandes llenos de estalactitas y estalagmitas que datan de varios
miles de años, transformándose en caprichosas formas que dan nombre a las
distintas salas: “de la Virgen, de las rosas o de las columnas” entre otras.
Toda esta maravilla es obra de la
naturaleza, donde el hombre no tuvo nada que ver salvo con su depredación,
causando el mayor daño posible para llevarse un recuerdo.
Esa tarde, después de una picada casera
en un puesto rural, disfrutamos de la naturaleza pura, pero esta vez al aire
libre, atravesando zonas intransitables, desoladas, áridas y despobladas; pero
de una belleza que invita a detenerse a cada instante a fotografiarla.
Cena en un criadero de truchas de la zona,
larga sobremesa de camaradería y a dormir.
El domingo me esperaba con una materia
pendiente, llegar a Valle Hermoso con nieve.
Fotos en Las Leñas y a subir por
el camino de cornisa, esta vez avanzamos bastante más, pero no fue suficiente
para llegar a nuestra meta, la cantidad de nieve vieja sobre el camino lo hizo
imposible.
Compensamos jugando un poco en la nieve,
algunos con los vehículos otros con las tradicionales guerras de bolas y casi
todos practicando “culí patín”.
El día estaba espléndido, por lo que
Paco organizó un picnic a la orilla del río, para satisfacer nuestro apetito y
sed sin dejar de disfrutar lo que la naturaleza nos regalaba.
Nos pusimos en marcha, vadeamos el río,
visitamos los Molles, el viejo Hotel abandonado, el extraño Pozo de
las Ánimas, seguimos hasta el Nihuil, recorrimos el Cañón del
Atuel y regresamos a Gral. Alvear donde cenamos en un establecimiento rural
con una sobremesa interminable (a pesar de que el vino casero no nos gustó) y
dormimos en los apartotel de Ruca Ski.
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El lunes llegó la parte triste de los
viajes, nos despedimos a Leonel y Anahí, y comenzamos el regreso con el amargo
sabor de no haber conocido Valle Hermoso.!-->
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