| CORONEL SUAREZ (19
de Junio de 2006)
FOTOS
Coronel
Suárez.
El punto de reunión
se pactó en la entrada del camino vecinal ubicado pocos Km. después de la
rotonda de Sierra de la Ventana a las 9,30 y... ¡a esa hora! llegaron
todas las chatas desde varios punto del país ¡que coordinación y
puntualidad!
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Por supuesto que
había muchos amigos de la zona de Daniel y muuuuuchos bahienses.
Lo mejor de la
jornada fue encontrarse con dos grandes amigazos: Pampa que vino desde
Capital y Aguarás desde Santa Rosa ¡a pasar el día con nosotros!
UNOS GRANDES.
En caravana nos
dirigimos hacia el campo, donde nos esperaba la otra parte de la caravana
“local”, y sumamos ¡un total de 50 chatas! Que convocatoria
Daniel..............
Encontramos la
primer curiosidad; en la entrada del campo, hay un gran busto de bronce, del
padre del propietario, cosa que ninguno de los visitantes había visto hasta la
fecha en ningún otro establecimiento.
Llegamos
ordenadamente hasta el casco y luego de los saludos correspondientes, comenzamos
con las actividades de 4x4 por unos circuitos muy interesantes que había
relevado el experimentado Daniel.
Hubo de todo:
trepadas, bajadas, escalones, vadeos, rescates, camaradería, bromas... en fin,
todo lo que debe haber en una jornada de amantes del 4x4.
En un bajo que
nos daba algo de reparo, a la orilla de un arroyito; la gente del lugar había
improvisado una “pulpería” donde se vendían choripanes, lomitos y algunas
bebidas.
De todas maneras
el fuerte viento se las arregló para molestar bastante a los participantes que,
con muy buen apetito y predisposición, supieron disimular el inconveniente.
Una vez saciado
el apetito comenzó el juego del “gallito ciego” en un circuito que incluía:
una bajada hacia el arroyo, el vadeo y el regreso al punto de partida a través
de la trepada.
De a uno, los que
se animaban a conducir con los ojos vendados y solo guiados por la vos de su
acompañante, fueron sorteando las dificultades con más o menos suerte, lo que
resultó divertido ya que en realidad no había ningún riesgo de daños.
Una vez superada
esta prueba volvimos al terreno, buscando alternativas para probar nuestras
chatas y que los más nuevos o conservadores, vean lo que en realidad puede
hacer uno de estos vehículos conducido por alguien con destreza y experiencia.
Como corresponde
a un día de puro 4x4 y con tanta gente, hubo algunas chatas atrapadas en la
profundidad del arroyo, de lo cual afortunadamente no hubo daños y
lamentablemente una rotura en la chata más preparada y la que estaba dando la
mayor exhibición. Pero bueno, los fierros son así, un día no quieren más,
dicen basta y se acabó... a cambiarlos.
Con
este lamentable percance y debido a lo avanzado de la hora, se dio por terminado
el día de campo y después de acalorados saludos y promesas de volver a
juntarnos, cada uno tomó rumbo a sus pagos, algunos muy cerca y otros muy
lejos, como Pampa y Aguarás, pero seguramente todos valorando el
día compartido con amigos: los de siempre y los nuevos.
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